Ciudad de México.- El punto de venta físico dejó de dividirse en compartimentos separados. Lo que hace unos años eran tres proveedores distintos —el impresor de gran formato, el decorador textil y el instalador de pantallas digitales— hoy convergen en un mismo proyecto: convertir un espacio comercial en una experiencia medible, personalizable y conectada con lo digital. Para la industria gráfica mexicana, entender esta convergencia ya no es opcional.
El impulso viene del retail, no de la impresión
El mercado de señalización digital en América Latina alcanzó un valor cercano a 1,110 millones de dólares en 2024 y se proyecta que llegue a 1,770 millones de dólares hacia 2029, impulsado en gran medida por la adopción de digital signage en tiendas, eventos y espacios corporativos mexicanos. En paralelo, el retail media —la publicidad dentro del propio punto de venta, física o digital— crecerá en América Latina de 1,840 millones de dólares en 2024 a un estimado de 5,450 millones en 2028.
Ese crecimiento no sustituye a la impresión: la redefine. Las marcas ya no piensan en “vinil o pantalla“, sino en un mismo recorrido de comunicación que combina superficies impresas, textiles decorativos y contenido dinámico dentro de una misma tienda o stand.
Lo que está pasando en digital signage
Las pantallas actuales ya no son solo soporte de contenido: generan datos. Los sistemas modernos pueden adaptar una promoción según el perfil del público frente al escaparate y entregar reportes de analítica en tiempo real, lo que convierte al digital signage en una herramienta de marketing basada en datos y no solo en un cartel electrónico. Para quienes integran estos sistemas, el negocio ya no es instalar hardware: es combinar tecnología visual, software y datos en una sola solución.
Este año, el pabellón de Digital Signage & Smart Retail de ExpoPublicitas 2026 puso justamente el foco en esa mezcla: señalización programática, contenido dinámico y métricas en tiempo real aplicadas al mercado mexicano y latinoamericano.
La impresión textil también se está “digitalizando”
En decoración textil el cambio es igual de profundo. La consultora Texintel identifica un cambio estructural en el sector para 2026: tras años de experimentación, la impresión textil digital —particularmente los sistemas roll-to-roll y de tintas pigmentadas— pasó de ser una opción a convertirse en un requisito operativo. Empresas como MS, Epson, Kornit Digital, Fujifilm y EFI Reggiani han ampliado su capacidad de producción de tintas pigmentadas apostando por el segmento de mezclas de poliéster y algodón, valorado en 57,000 millones de libras esterlinas a nivel global.
El mensaje para talleres y proveedores mexicanos de decoración e impresión textil es claro: la demanda ya no es solo de banners y lonas para escaparates, sino de tiraje corto, personalización y materiales sustentables —tintas al agua, sustratos reciclados— para retail, hotelería y espacios corporativos.
Tres proveedores, un mismo proyecto
La consecuencia práctica para imprentas, talleres de rotulación e integradores de señalización es que el proyecto ya no se gana por separado. Una tienda que renueva su imagen hoy necesita, en la misma cotización: gráfica impresa de piso a techo, textiles decorativos (banderolas, mobiliario forrado, cortinas técnicas) y al menos una pantalla o kiosco interactivo conectado a un sistema de contenido remoto.
Quienes ofrecen los tres servicios —o se alían con quien cubre lo que les falta— están mejor posicionados que quienes compiten únicamente por precio de impresión. Expertos de FESPA lo resumen como una auditoría de flujo de trabajo completo: desde el diseño hasta el acabado final, pasando por cómo esa pieza física dialogará con el contenido digital que la rodea.
Qué significa esta convergencia phygital para 2026
Tres movimientos concretos están a la vista para lo que resta del año:
- Cotizaciones integradas. Los clientes de retail piden un solo proveedor —o consorcio— que resuelva impresión, textil e instalación digital, no tres cotizaciones distintas.
- Datos como diferenciador. La capacidad de reportar desempeño (impresiones digitales vistas, tiempo de exposición, conversión) empieza a pesar tanto como la calidad de acabado.
- Sostenibilidad como requisito, no extra. Tintas al agua, sustratos reciclados y procesos con menor huella hídrica dejan de ser un argumento de venta para convertirse en una condición de entrada, especialmente con marcas internacionales.
La frontera entre imprenta, taller textil y proveedor de señalización digital se está disolviendo. Para la industria gráfica mexicana, la oportunidad —y el riesgo de quedarse atrás— está en decidir de qué lado de esa convergencia se quiere estar.
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